No basta con hablar las cosas para que todo cambie


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Me pareció muy interesante este articulo de Vicente Prieto en la sección “Alma, corazón y vida” de El Confidencial, titulado “La terapia exitosa: ¿basta con hablar las cosas para que todo cambie?”:

Cuando una persona valora que no tiene recursos personales para enfrentarse a las situaciones que le preocupan, cuando percibe que el problema le desborda, nota síntomas de ansiedad, no sabe qué hacer ante determinadas situaciones, cuando siente dificultades en la comunicación con otras personas, cuando siente que su estado emocional no lo controla o tiene dificultades para relacionarse y no es suficiente el apoyo cotidiano de las personas allegadas, es un buen momento para plantearse acudir a la consulta de un psicólogo.

El psicólogo estudia el comportamiento humano y la interacción entre la persona y su entorno. Realiza la evaluación de los trastornos psicológicos y realiza intervenciones psicológicas para resolverlos. Recoge información relevante del problema, establece un plan de evaluación, realiza un diagnóstico y elabora un plan de intervención para que la persona resuelva el problema.

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Ninguna terapia puede resolver nuestros problemas si no nos implicamos en ella. Puede proporcionarnos las claves necesarias para que aprendamos a comprender y asimilar todo lo que nos ocurre. El factor de éxito más importante de una terapia radica en la implicación que demuestre la persona que ha recurrido a ella. No existen soluciones mágicas. Para lograr cambios hace falta esforzarse para estar activo y cumplir los objetivos terapéuticos. El psicólogo, a diferencia de otros profesionales, no sólo habla con el paciente y ya está, sino que diseña un plan de trabajo en el que se modifican los contextos en los que se relaciona habitualmente, se trabaja con las familias en muchos casos para que refuercen determinados comportamientos e ignoren otros del paciente, trabaja con variables motivacionales intrínsecas y externas para que el paciente realice las tareas y, como consecuencia, los cambios de conductas problemáticas.

Inicia entrenamientos en habilidades y competencias que el paciente necesita tener adquiridos para adaptarse mejor a las situaciones cotidianas. Le enseña a gestionar sus emociones, a enfrentarse a sus miedos, a pensar de otra manera, a ser una persona proactiva para conseguir aquello que es importante para normalizar su vida, para disminuir la resistencia a los cambios, a prevenir situaciones de riesgo para no tener recaídas, en definitiva, a hacerle partícipe del diseño de los objetivos para estar bien y cómo cumplirlos.

Es muy importante la relación terapéutica entre el psicólogo y el paciente, basado en el respeto a la persona, en la honestidad y en la sinceridad. Explicar qué es lo que está pasando y cómo lo vamos a intentar resolver, educarle en el problema. Dar información permanentemente del proceso de la intervención, en qué punto estamos para que el paciente sepa lo que tiene que hacer y de esta manera mostrarse más motivado en la realización de las tareas. Esto facilita la adherencia al tratamiento y se disminuye por tanto el abandono terapéutico.

El psicólogo debería hacer más trabajo con el paciente en los escenarios reales que en los despachos, en general las personas tienen más problemas fuera que dentro de los despachos. Cambiar la forma de interactuar con el entorno para que el paciente se adapte mejor facilitaría su calidad de vida y su salud, ese sería el principal objetivo y no imitar el modelo médico caracterizado en que posiblemente te dé alguna instrucción y seguramente un fármaco, pero que se va a despreocupar del paciente hasta varias semanas o meses después, hasta la siguiente cita. “No coma grasa, realice ejercicio físico, tómese esta pastilla y le haremos un análisis en seis meses”, y lo dicen como si su palabra fuera lo suficiente para que el paciente cumpla sus instrucciones. Todos sabemos que no.

Fuente original

Esta entrada fue publicada en Ansiedad, Diagnóstico, Prensa, psicoterapia. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a No basta con hablar las cosas para que todo cambie

  1. Juan dijo:

    El link a la nota original puedes ponerlo? Gracias.

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  2. Estrella MerkDiaz dijo:

    El art-iculo est-a muy bueno, lo dificil es encontrar el psicologo o psicóloga adecuados, con alto sentido de la ética, hay muchos que son torcidos como en todo

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  3. julia dijo:

    Por favor si conocen a un psicólogo tan comprometido manden dirección o teléfono. Ya que para todos los demás se soluciona hablando y tomando el 100% del compromiso en querer cambiar. Pero llegado el momento el inconsciente aparece para arruinarnos el momento.

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  4. ricardo dijo:

    Miren no le entendi

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  5. Isabel-M dijo:

    ¿Dónde están los psicólogos que hacen esto?… El psicólogo, a diferencia de otros profesionales, no sólo habla con el paciente y ya está, sino que diseña un plan de trabajo en el que se modifican los contextos en los que se relaciona habitualmente, se trabaja con las familias en muchos casos para que refuercen determinados comportamientos e ignoren otros del paciente, trabaja con variables motivacionales intrínsecas y externas para que el paciente realice las tareas y, como consecuencia, los cambios de conductas problemáticas.

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