Pseudoterapias para los trastornos psicológicos


Hay un artículo de César González-Blanch Bosch, publicado en la sección Opinión de elDiario.es del 13 de marzo de 2019 que creo define muy bien el término pseudoterpia.

Se entiende por pseudoterapia cualquier práctica orientada a la mejora de la salud que no cuenta con respaldo empírico que avale la eficacia con la que se presenta. Un concepto difícil de delimitar y mudable, pero que recoge algo de la realidad asistencial a la que se ven expuestos los pacientes, ya sea por profesionales sanitarios titulados o por embaucadores más o menos convencidos de su método.

En el campo de la psicología clínica, hay constatación empírica por ensayos clínicos controlados de la eficacia de algunos tratamientos psicológicos en una gran variedad de problemas y trastornos mentales. Disponemos de numerosa investigación que avala que el tratamiento psicológico es eficaz en la comparación con la no intervención, el placebo y el tratamiento habitual. También sabemos que es más recomendable que el tratamiento psicofarmacológico, tanto por el balance beneficio-riesgo como por sus efectos a largo plazo, en una parte importante de los trastornos mentales más prevalentes, como los relacionados con la ansiedad o la depresión.

Sin embargo, del escaso tercio de las personas con un trastorno mental que llega a contactar en el último año con los servicios sanitarios, sólo una minoría recibe algún tratamiento psicológico, por lo general combinado con psicofármacos. Esto es atribuible en gran medida a la infradotación de profesionales de la psicología clínica en los hospitales y, en especial, en Atención Primaria

Sabemos que de entre aquellos que acceden a un tratamiento psicológico, hay un número de casos, siempre difícil de determinar, que acaban siendo tratados con prácticas cuestionables, ya sea porque éstas no tienen apoyo empírico alguno o porque no lo tienen para el problema del paciente, pero que se presentan como tratamientos validados. De los varios centenares de variantes psicoterapéuticas, una sustancial mayoría no ha sido sometida nunca a un examen riguroso de su eficacia. 

También se observa en las encuestas a profesionales que la mitad de los psicólogos nunca siguen manuales de tratamiento de psicoterapias basadas en la evidencia; o que, por ejemplo, apenas un tercio de los terapeutas que aplican la terapia cognitivo-conductual en los trastornos de ansiedad, que es la que cuenta con mayor apoyo empírico, utilizan técnicas de exposición, pese a ser éste un componente clave en la eficacia del tratamiento.

Las pseudoterapias psicológicas pueden resultar problemáticas por distintas razones. Primero, porque pueden causar daños per se, como en el caso de las terapias que sugestionan falsos recuerdos, que han motivado cientos de denuncias contra psicoterapeutas en los EEUU. Segundo, y más comúnmente, porque alejan al paciente de las terapias de las que razonablemente pueden esperar algún beneficio. Y, por último, porque merman el prestigio social de la profesión y la confianza en sus fundamentos científicos.

Las pseudoterapias psicológicas existen y hay que hacer lo posible por ponerles coto. Esto no va en contra de procedimientos nuevos o no probados; lo que significa es que éstos deben ser escrutados para determinar si soportan el rigor de las pruebas científicas. En la práctica clínica, los procedimientos sin la suficiente contrastación de su eficacia, aunque sus escuelas tengan honda raigambre en el campo de las psicoterapias, tampoco deberían presentarse como si fueran terapias validadas como primera línea de tratamiento.

Relaciono algunas pseudoterapias psicológicass, de las recogidas en la lista de la Asociación APETP https://www.apetp.com/index.php/lista-de-terapias-pseudocientificas/, son usadas para los trastornos de ansiedad, pero habría que advertir que sus resultados no están validados científicamente.

Acupuntura, Aromaterapia, Constelaciones familiares, EMDR (Desensibilización por medio de movimientos oculares), Flores de Bach, Hipnoterapia, Homeopatía, Medicina holística, PNL (Programación neurolinguística, Psicoanálisis, Psicología transpersonal, Reiki, Shiatsu, Técnica de liberación emocional (EFT), Terapia Gestalt o humanista.

Por último, conviene hablar del Coaching, que en realidad no es ninguna terapia pero que puede ser la tentación para un enfermo en busca de soluciones. Lo que sigue es un resumen de lo publicado en http://psicorockgia.com/pautas-distinguir-psicologo

Estamos en una época globalizada, donde es habitual escuchar eso de “cuando algo se pone de moda se le empieza a denominar en inglés”: running, fitness, speaking y COACHING. Como si llamar a algo con su traducción inglesa lo hiciera mejor o de más calidad. Esta área característica de países anglosajones especialmente, tenía un espacio de trabajo en los entornos profesionales como formadores y motivadores (animadores más bien) que trabajaban el logro de objetivos con metodologías «paso a paso». La traducción exacta de la palabra es “entrenador”.

Cuando me refiero a los coach, estoy hablando de personas que sin tener la formación obligatoria en psicología ejercen como tal, justificándose en cursos de Coaching para realizar terapias y tratamientos de trastornos mentales. 

Habrá psicólogos que se formen en coach para complementar su formación y es estupendo. El problema es que hay miles de intrusos que están usando esa excusa para tratar la salud mental: engañando, sobrepasándose y perjudicando a personas a corto o largo plazo.

Procedimiento de un coach:

Me autodenomino coach con varios, uno o ningún curso en supuestas escuelas de formación o internet.

– Creo un método, casualmente con un marketing detrás brutal (edición de video, webs trabajadísimas, trajes, ningún fallo, etc.) y lo vendo para solucionar tus problemas.

– No aclaro si mi método sirve para la ansiedad, o para “tus problemas” sin importar cuál sea. Sirve para todo: mejorar tu vida, convertirte en el líder de tu vida, ser un ganador y demás eslogans. 

– Vendo un pack infalible, a menudo de un serie de sesiones por unos cuantos cientos de euros.

– Genero un alivio inmediato que la psicología ha demostrado surge en cualquier contexto de ayuda donde una persona se exprese o desahogue: por ejemplo tomando un chato de vino con tu prima la del pueblo y contándole tus problemas.

En el siguirnte enlace se puede revisar los tipos de psicoterapias: https://psicologiaymente.com/clinica/tipos-terapias-psicologicas

Lectura recomendada: https://www.elperiodico.com/es/ciencia/20190113/psicologos-denuncian-intrusion-pseudociencias-7242305

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