Terapia para creyentes


Aunque no creo en Dios, no tengo inconveniente en aportar este texto extraído de la página Renacer en Jesús “Cómo conseguir la salud mental y emocional a través de la medicina y la fe en Jesús”:
religiones
Si padeces de fobia social, queremos que sepas que no estás solo. Dios está contigo en todo momento y no te va a abandonar en estos tiempos de enfermedad. Tu eres de mucho valor y estima para Él. No dudes de su poder y de lo que Él puede hacer por tu salud.

Si conoces a alguien que sufre de esta condición, te exhortamos a que apoyes a esa persona especial en tu vida a través de la oración, del amor, la comprensión y de la Palabra de Dios, la cual siempre nos da una respuesta a nuestras situaciones e inquietudes en nuestras vidas.

Orar es hablar con Dios. Conversa con él como si fuera tu mejor amigo, exprésale tus sentimientos, frustraciones y preocupaciones, y te garantizo, que Él, en su infinita misericordia y amor por ti, te sanará de tu condición y te devolverá la salud perfecta y completa que tanto anhelas.

Te presento algunos textos bíblicos que pueden ayudarte a comenzar tu proceso de sanidad interior, y tu recuperación total. No olvides, que es necesario también complementarlo con tu visita a un psiquiatra de confianza y seguir su tratamiento. Recuerda, que la medicina y la ciencia también fueron creadas por Dios para nuestra salud.

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. (Mateo 7:7-8).

Quise comenzar con este texto para que empieces a pedir por tu sanidad; a recuperarte de tu condición. Pídele a Dios que comience a llenarte de confianza en ti mismo al momento de socializar. Dios te ama incondicionalmente, Él no te va a rechazar, y mucho menos te va a hacer caer en vergüenza. Dios quiere que seas una persona libre, que puedas compartir con otras personas, porque recuerda, que JESÚS está en el prójimo.

Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para la gloria de Dios. (Romanos 15:7)

Este texto nos confirma una vez más que el ser humano fue creado, y tiene la capacidad para relacionarse con otros. Fuimos diseñados para vivir interdependientemente. Comienza a creer en ti mismo; en que puedes relacionarte con los demás. No olvides ser siempre TU MISMO, ya que Dios te creó tal y como eres, y Él te encuentra como su más grande y valiosa obra maestra.

Si por alguna razón, te resulta difícil relacionarte con otros pensando en lo que fuiste o lo que hiciste, quiero darte la buena noticia de que, no importa lo que hayas sido o hecho, eres valioso e importante para Dios. Pídele perdón a Dios, a través de la oración por medio de Jesús, y comienza a creer que eres una persona digna, como los demás.

Cuando comiences a relacionarte con otros mostrándote confiado, sintiéndote perdonado por Dios, vas a comenzar a actuar libre y espontáneamente, y la gente te va a aceptar tal y como eres. No tienes que pensar que serás humillado o rechazado. Recuerda que JESÚS ya pagó tu humillación y rechazo por ti en la Cruz del Calvario.

…el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria Suya…(Filipenses 3:21)

Toda situación embarazosa, vergonzosa y humillante que hayas pasado JESÚS la tomó por ti. Tú no tienes que llevarla. Comienza a sentirte valioso, agradable ante los demás. Vence tu miedo de conocer gente nueva y de compartir. Muy pronto comenzarás a ver los resultados.

Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé… (Isaías 43:4)

JESÚS es tu mejor amigo. El desea lo mejor para ti. Él quiere que seas feliz, que puedas llevarte bien con todo el mundo y que puedas vivir una vida plena y abundante. No olvides, que Él te ve con buenos ojos, por lo tanto, eres digno. Valórate mucho a ti mismo, y cuando comiences a proyectar eso en ti, los demás lo percibirán y se acercarán a ti. Tampoco puedes olvidarte de pedirle a Dios en oración, que te libere de tus temores y ansiedades al momento de socializar.

…porque estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fuerza. (Isaías 49:5)

Piensa que Dios te dará las fuerzas para poder socializar saludablemente con otras personas. Empieza con un grupo pequeño, en el cual te puedas comenzar a sentir cómodo. Recuerda analizar los gustos, intereses de las demás personas y trata, en lo más posible, de comenzar a hacer un círculo de amistades que vayan de acuerdo con tus gustos, intereses y forma de pensar. No es tan importante la cantidad, sino la calidad de tus amistades. Que sobre todas las cosas, te aprecien y acepten tal cual eres. Esos son los verdaderos amigos.

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Una respuesta a Terapia para creyentes

  1. Héctor dijo:

    Muy certero tu informe

    Me gusta

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