La mirada de los clásicos


Puede que la vida sea nada más y nada menos que el Gran Teatro del Mundo y, claro está, nosotros formaríamos parte del elenco de actores de esa multitudinaria Compañía, aunque a veces pienso que algunos somos como Seis personajes en busca de autor. De cualquier forma en nuestras manos está orientar a nuestro favor el guión, adaptación y puesta en escena de la Obra que nuestro querido y admirado Autor y Director ha decidido realizar sin consultarnos.

Estas son las reseñas y los textos íntegros de dos de las obras teatrales más importamos de la literatura universal que indagan sobre nuestra existencia. Quizás nos ayuden en algo:

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El Gran Teatro del Mundo (autosacramental alegórico escrito por Pedro Calderón de la Barca y publicado por primera vez en 1655)

El tema fundamental que articula este auto de Calderón es el de la vida humana como un teatro donde cada persona representa un papel. La imagen de la vida humana como un teatro puede rastrearse desde la antigüedad en los filósofos pitagóricos y en el Filebo de Platón. Se divulga sobre todo en la obra de los estoicos, en particular en las Epístolas morales a Lucilio de Séneca y el Enquiridion de Epícteto. En particular este último texto fue clave para la difusión de la imagen del theatrum mundi en el Renacimiento europeo. También autores cristianos, como Pablo de Tarso, Clemente de Alejandría, Agustín de Hipona la utilizaron.

La primera obra literaria española en que aparecería esta imagen sería el Crotalón un diálogo renacentista compuesto hacia 1552 ó 1553. Posteriormente, se convertiría en un lugar común frecuente en la literatura española de los Siglos de Oro, en obras como la Diana enamorada de Gaspar Gil Polo, Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán o el Quijote de Miguel de Cervantes. Un precedente interesante de El gran teatro del mundo sería la Comedia intitulada Doleria (1572) de Pedro Hurtado de la Vera, por cuanto es la primera en que aparece Dios como autor de la obra teatral que es el mundo.

Texto íntegro on line

libro

Seis personajes en busca de autor (obra teatral de Luigi Pirandello estrenada en Italia en 1921 y publicada por primera vez en 1925).

Según nos comenta Marcelo Ferrando Castro , en Seis personajes en busca de autor Pirandello llega al punto culmen de su pensamiento filosófico mientras hace gala de su gran ingenio contrastando la realidad con la ficción y situando en medio al hombre.

Los personajes que participan se dividen en dos grupos: los de la comedia por hacer, donde aparecen el Padre, la Madre, la Hijastra, el Hijo y otro tanto más; y el grupo de la compañía, es decir, el Director, el Actor Primero, Primera Actriz, maquinista, Utilero, entre una cantidad más de personajes.

Cada uno de ellos presenta diferentes características y padecerán de diversas cuestiones que aún se pueden apreciar en el mundo actual. Así es como el tema principal, como dijo Radoslav Ivelic, se trata “del profundo choque entre el ser y el conocer, entre lo que el hombre conoce y lo que las cosas son en realidad. Y una de esas cosas que conoce, o trata de conocer, es su propio yo y el de los demás“. Más claro es imposible de ejemplificar.

De aquí surgen diversos motivos como pueden ser los idealismos, de que la realidad es como cada uno la ve o la hace. Otro puede ser el arte como una única realidad, es decir, vivir la vida como una ilusión y podemos agregar la verdadera naturaleza de la realidad y la ilusión.

Texto íntegro en Archivo

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