De los comentarios recibidos recientemente extraigo este texto enviado por sauce que he decidido elevarlo a la categoría de Contribución relevante por su claridad de ideas y valioso testimonio personal:
Yo también tengo esta fobia social, no se a qué nivel, porque en general puedo trabajar, salir, etc.. pero me cuesta muchísimo crear relaciones nuevas, hablar frente a un grupo de gente, o a cierta gente que me impone más, etc.. Llevo yendo a un psicólogo algún tiempo, y la verdad es que me hace ver muchas cosas que normalmente no veo, aunque al final la solución sólo la puedo encontrar yo.
Entre lo que me enseña el psicólogo y lo que me caliento yo el tarro, he dado con una serie de recursos, explicaciones e ideas con las que espero poder ayudar a alguien, porque no es fácil encontrar demasiada información útil si no es pagando, así estamos.
Lo primero sería lo de buscar los pensamientos negativos, esto es mejor entenderlo primero. Cualquier sensación, emoción, etc. como el miedo o la vergüenza, van por fuerza precedidos de un pensamiento. Lo que ocurre es que en ocasiones este pensamiento lo hemos interiorizado tanto que ha pasado a nuestro subconsciente, ocurre automáticamente ante cierto tipo de situaciones, y no podemos controlarlo porque ni siquiera lo percibimos. Lo que hay que intentar es ir modificando estos pensamientos que nos hacen sufrir, por otros más realistas y positivos. El ejercicio que se puede hacer, por lo tanto, sería: una vez «a salvo» de estas situaciones podemos intentar buscar estos pensamientos (por escrito) preguntándonos cosas como ¿de qué he tenido tanto miedo? o ¿por qué no he sido capaz de hacer.. (lo que sea)?, y buscar respuestas como «de que se rieran de mi», «de no caerle bien», «de contar algo gracioso y que no se ria nadie», etc.etc.etc. pero siempre buscando respuestas lo más concretas posible, no quedarse en el «de lo que piensen de mi». Luego podemos hacernos una pregunta enormemente útil, ¿qué es lo peor que me puede pasar si.. hablo, participo, cuento un chiste, etc..? lo que nos de miedo en particular a cada uno, e intentar no ser autodestructivos con la pregunta. Por ejemplo: que no tenga gracia y se cree una situación incómoda, o que se me note la timidez y sientan lástima de mi, ¿y luego? «se olvidará lo sucedido con el tiempo», «cuando la gente me conozca más verá que aunque soy tímido tengo muchas cosas buenas». Aunque no encontrásemos una respuesta positiva y las consecuencias nos parezcan horribles, siempre quedará algo que también es importantísimo para superar esta fobia: «habré comprobado que no me he muerto, y que he tenido el valor de hacer esto que para otros será fácil, pero para mí es un gran esfuerzo y lo he hecho, con un par..»
También viene bien observar lo que hemos sentido, en plan diario, escribirlo aunque no lleguemos a ninguna conclusión, para descargarse un poco, ya que es difícil encontrar a alguien que entienda el problema. Yo consigo organizar mucho mejor mis pensamientos por escrito, y se pueden descubrir muchas cosas acerca de uno mismo.
Analizar los logros y los fallos, y lo suyo es conseguir hacerlo cada día, cosa que yo no consigo ni a la de tres, aun sabiendo lo mucho que me ayuda. Sobre todo nos sirven para ir conociendo nuestro miedo en particular (de cada uno) nuestras debilidades, aceptarlas y seguir trabajando con ellas, nuestros mecanismos de defensa, etc.. lo primero es conocer el problema. Al hacerlo, es importante también no culparse por que nos hayamos comportado de una forma que no nos gusta, son mecanismos que casi siempre se crean de pequeños, y de los que ya no somos responsables, sino víctimas.
Luego hay que buscar pensamientos para sustituir a los negativos, una vez, y otra y otra, hasta que en el subconsciente se plantee la posibilidad de modificar estos mecanismos con los que reaccionamos automáticamente. Cuando logremos pillarnos planteándonos la realidad según los pensamientos negativos que ya hemos detectado que utilizamos, intentar con calma pensar en otras opciones con las que interpretar la realidad, más positivas. «Si no le caigo bien no pasa nada, nadie cae bien a todo el mundo, al menos lo habré intentado», «si hago el ridículo veré que no es tan grave, no me he muerto por ello»,… Esto es muy difícil, porque en estado de ansiedad nuestra mente se nubla y no podemos pensar con claridad, muchas veces no se consigue, pero hay que seguir intentándolo, yo a veces estoy con un grupo de gente intentando recordar qué es lo que tenía que pensar para tranquilizarme, intentar luego aceptar el pensamiento e interiorizarlo, o repitiéndolo mentalmente hasta hacerlo mio, es difícil, pero muchas veces da resultado, te tranquilizas y hablas, y si alguien te da la espalda o no te toman en serio otra vez a pensar que da igual, que no lo he hecho, qe otra vez saldrá mejor, y asi. También puede ayudar pensar que no pasa nada por sentir miedo. Poco a poco se va golpeando ese planteamiento irracional de la realidad que nos hace tener tanto miedo.
Ahora va a ocurrir que habrá días que nos veamos incapaces de cambiar nada, que sintamos que no somos capaces de mejorar, que un día consigamos que de resultado y logremos tranquilizarnos y estar mejor, y al otro parezca que vamos para atrás, esto va a pasar mucho y es muy importante no hundirse, seguir intentándolo, porque no se va a arreglar de la noche a la mañana, no existe una poción mágica que nos cure ni una parte de nuestro cerebro donde resida al miedo que se pueda extraer con una cucharita, ojalá. Esto hay que currárselo. Bueno es un royo, pero mas o menos es así, de todas formas cada uno debe ir adaptándolo a su situación, buscando la manera de hacerlo que más le ayude y así.
Otra cosa que hay que hacer, todos los días, y que es posiblemente lo más importante, es enfrentarse al miedo. Todos habremos oído lo de que para vencer al miedo hay que enfrentarse a él, pero no creo que sea tan simple. Hay que saber cómo plantearse este enfrentamiento, en el caso de la fobia social, o en mi caso al menos, lo hago planteándome que me voy a enfrentar al miedo, voy a fallar, y no es tan grave. Si tienes miedo a las alturas, te subes a 20 metros y fallas, te matas. Pero si tienes miedo a no gustarle a alguien, y no le gustas, no te mueres, no se acaba el mundo, no pasa nada demasiado grave. En realidad si que pasa, que nos vamos a sentir mal, que nos vamos a sentir frustrados, pero ¿no te vas a sentir mucho peor si no eres capaz siquiera de intentarlo?¿si luego te das cuenta de que has dejado pasar la oportunidad y no has hecho nada? Es muy importante no dejar de hacer cosas, como ir a trabajar, a clase, quedar con alguien, aún sabiendo que lo vas a pasar mal, porque si vas y no sale bien, y tus miedos se hacen realidad, no pasa nada demasiado grave, puedes hacer el ridículo, que no te hable nadie, que se rían de ti, pero tú lo habrás intentado, te habrás enfrentado a tu miedo y eso luego en el fondo lo agradeces, porque habrás dado un paso para que la enfermedad mejore. aunque lo hayas pasado mal (siempre y cuando no te machaques luego con lo que ha salido mal y veas la parte buena, que has hecho algo que normalmente no te atreves). Si te quedas en casa por miedo, te sentirás luego mucho peor. Hay que hacer cosas que te den miedo porque la mayoría de las veces ocurrirá que si lo pases bien, comprobarás que tu miedo es irracional, y luego te sentirás mejor. A mi me ha pasado que e ido a un sitio que me daba pánico, me he angustiado, no he hablado con nadie, lo he pasado fatal, pero luego de vuelta a casa me he sentido liberado, como si hubiese vencido un reto, en cambio cuando me quedo en casa por culpa del miedo luego me siento fatal conmigo mismo. También me ha pasado ir a un sitio que me daba pánico, llegar y pasarlo bien, hablar con la gente, sentirme relativamente agusto y volver a casa con la autoestima mucho mejor. No hay que quedarse parado.
Ahora bien, el que tiene fobia social tiene bajones de ánimo, y habrá veces que sucumbas al miedo y no lo hagas, no te machaques tampoco ahora, pero la próxima vez inténtalo.
El peor enemigo del fóbico social (en mi caso al menos) es uno mismo. Porque nos culpamos, nos criticamos y nos machacamos, cuando estamos mal no vemos nada bueno en nosotros, y asi no nos podemos sentir seguros. Si no nos gusta cómo somos nos va a costar mucho gustarle a nadie. Somos nuestro peor enemigo, pero al fin y al cabo, la única persona que siempre va a estar a nuestro lado, incondicionalmente, también somos nosotros mismos. Así que no nos queda otra que aceptarnos y tratarnos con algo más de cariño, perdonarnos cuando lo hagamos mal y fijarnos más en cuando lo hacemos bien, en definitiva, aceptarnos como somos y disfrutarlo como podamos.
«A ti te estoy hablando a ti, que nunca sigues mis consejos,
a ti te estoy gritando a ti, que estás metido en mi pellejo,
a ti que estás llorando ahí, al otro lado del espejo,
a ti que no te debo, más que el empujón que anoche,
me llevó a escribir esta canción»
Joaquín Sabina
«Sobreviviré
aunque la soga del tiempo me quiera matar
aunque las penas me ahoguen cada despertar
Sobreviviré, a esta vida que tengo y que es la mía»
Paco Ortega
Compártelo en las redes sociales: