El miedo exagerado a hablar en público es una de los síntomas específicos de la fobia social. La investigación en el tratamiento de este problema no está exenta de discrepancias, que poco a poco van conluyendo en una terapia eficaz.

Lo que sigue es un extracto del artículo publicado en Anales de Psicología, 11: 153-164. por MARCIÁ ANTÓN, D. y GARCÍA-LÓPEZ, L.J., titulado «Fobia social: Tratamiento en grupo del miedo a hablar en público».
Introducción:
Según el DSM-III-R (American Psychiatric Association, 1987), la fobia social puede definirse como un miedo duradero a una o más situaciones sociales en las que la persona se expone a ser observada por los demás (cuando se relaciona con un desconocido o cuando contesta a una persona, por ejemplo) y experimenta el temor de hacer algo o comportarse de una manera que pueda resultarle embarazosa o humillante.
El diagnóstico de fobia social con arreglo a los criterios del DSM-III-R posee un alto grado de fiabilidad, ya que se ha obtenido un coeficiente kappa de 0’91 con la utilización del Anxiety Disorders Interview Schedule-Revised (ADIS-R) (Barlow, 1988; Rapee et al., 1988).
La tasa de prevalencia es de un 2% del total de la población general, no siendo la más alta entre los trastornos de ansiedad, sin embargo la fobia social es el segundo trastorno más visto en la clínica (un 25% del total de fobias consultadas), sólo superado por la agorafobia (Marks, 1987).
Resulta preocupante que sólo una pequeña parte de los casos clínicos (no más allá del 25%) busquen ayuda terapéutica , que lo hagan tarde (entre 5 y 10 años después del comienzo del trastorno) y que acudan a la consulta atraídos a veces por los problemas colaterales (consumo abusivo de drogas, alcohol, episodios depresivos, etc).
Las fobias sociales pueden estar referidas a estímulos muy específicos (comer o beber en público, escribir o hablar ante los otros) o presentarse de una forma generalizada ante diversas situaciones sociales. Esta distinción, según el DSM-III-R (APA, 1987), parece significativa clínicamente.
En la fobia social de tipo generalizado los pacientes restringen su vida social por temor de que los demás les vean temblar, enrojecer, sudar o simplemente parecer ridículos, por lo que tienden a adoptar conductas evitativas. Este temor a la crítica negativa puede a su vez referirse a la aceptación social global, al establecimiento de relaciones íntimas, a la relación con personas de autoridad y/o a la ejecución de tareas en presencia de otras personas (Butler, 1989). De su importancia radica el hecho de que la reducción del temor a la evaluación negativa tras el tratamiento se considere el mejor predictor de la mejoría terapéutica a largo plazo (Mattlick y Peters, 1988).
Podemos afirmar que los factores cognitivos juegan entonces un papel muy importante en la fobia social (mayor que en el resto de los trastornos fóbicos) y explican porqué ciertas personas con habilidades sociales adecuadas no consiguen utilizarlas en ciertas ocasiones y/o experimentan una disminución de la ansiedad cuando lo hacen.
Los déficits cognitivos mas frecuentes son (Hope, Gansler y Heimberg, 1989; Lucock y Salkovskis, 1988):
a) Centrar la atención del sujeto excesivamente en si mismo y creer que los demás están pendientes exclusivamente de su conducta social.
b) Evaluar el «feedback» interpersonal con una atención selectiva a los aspectos negativos, que se atribuyen además, a fallos propios.
c) Recordar selectivamente las relaciones interpersonales negativas.
d) Subestimar las habilidades del sujeto frente a situaciones sociales.
e) Sobreestimar la probabilidad de sucesos sociales negativos por circunstancias ajenas al sujeto.
f) Generar una gran cantidad de pensamientos derrotistas, anticipar consecuencias negativas y/o experimentar un temor exagerado a que los demás le noten nervioso (y reaccionen negativamente ante ello) o le consideren de forma desfavorable.
Estas distorsiones negativas aumentan la ansiedad social e inhiben la respuesta socialmente adecuada, independientemente de las habilidades del sujeto. La interrelación entre los factores cognitivos, las respuestas psicofisiológicas y la evitación de las situaciones sociales explica la persistencia de la fobia social, pese a los inconvenientes que conlleva.
Actualmente hay tres estrategias a la hora de elaborar el tratamiento de las fobias en general: una que centra el énfasis en la exposición, que por lo que se refiere a la duración deben ser sesiones cortas y repetidas, justamente por la naturaleza de las situaciones evitadas en la fobia social, que tienden a ser de corta duración y pueden dificultar la habituación; una segunda se centra en la importancia de las técnicas cognitivas, que contribuirían a dotar al paciente de mayores recursos para hacer frente a las situaciones de estrés y reducir la probabilidad de recaídas; y una tercera estrategia, en la cual la importancia dependería de la fobia en cuestión.
Sobre este tema, ha surgido una polémica acerca de la eficacia comparativa entre técnicas conductual-cognitivas y técnicas estrictamente conductuales, fundamentalmente exposición. Los resultados varían según las investigaciones. Shapiro y Shapiro (1982), después de un metaanálisis de 143 estudios llegan a la conclusión de que las técnicas conductual-cognitivas son mas eficaces que las técnicas conductuales, mientras que en la revisión de Rachman y Wilson (1980) concluyen que las técnicas cognitivas son tan eficaces como las técnicas conductuales. Marks (1989), sin embargo, llega a la conclusión de que las técnicas cognitivas prácticamente no potencian la acción terapeútica de la exposición. Conviene, no obstante, hacer referencia a las dificultades metodológicas de este tipo de estudios en los que es discutible la selección de los trabajos comparados, se utilizan diseños de grupo en los que no se puede utilizar el programa de tratamiento más adecuado para cada caso, cuando en realidad, lo más lógico a la vista de los resultados tan dispares que se obtienen, es que la adicción de componentes cognitivos esté indicada en algunos casos, pero no en otros.
En esta misma dirección se muestra Echeburúa (1990). Echeburúa y Corral (1991) en una revisión sobre la exposición y los enfoques cognitivos en el tratamiento de los trastornos de ansiedad, y en la cual si bien las técnicas de exposición es el tratamiento de elección en las fobias específicas, en la fobia social lo es la exposición en combinación con la reestructuración cognitiva (el tratamiento dependería de la fobia en cuestión).
En este trabajo consideramos la fobia social como un trastorno en el que las técnicas cognitivas cobrarían una importancia fundamental por tener como punto central el temor a la crítica o evaluación negativa. Así, la terapia de exposición no reduce por sí sola el temor a la crítica negativa (Mattlick, Peters y Clarke, 1989). Es más, la exposición repetida a las situaciones temidas no necesariamente conduce a la habituación si los pacientes cuentan con sesgos cognitivos graves y llevan a cabo evaluaciones incorrectas sobre la situación (Rachman y Levitt, 1988). Por todo ello, a exposición es una condición necesaria, pero puede ser por sí sola insuficiente, en el tratamiento de la fobia social (Butler, 1985, 1989).
En resumen, las técnicas cognitivas pueden no sólo potenciar las técnicas de exposición sino ser absolutamente necesarias. Contribuyen, en primer lugar, a interrumpir los pensamientos negativistas previos de fracaso o de humillación y a aumentar, por tanto, la probabilidad de experiencias satisfactorias con la exposición. Y en segundo lugar, tienden a reducir la tendencia a establecer metas perfeccionistas y a minusvalorar, por tanto, los logros conseguidos por las experiencias de exposición habidas. En último término, que el sujeto se sienta capaz de afrontar adecuadamente las situaciones sociales y que se de cuenta de forma automática de que no es probable que ocurran las consecuencias anteriormente temidas y de que, en caso que ocurran, la situación no es catastrófica (Butler, 1989; Heimberg y Barlow, 1988).
Procedimiento:
Se empleó un diseño intraserie de un sólo sujeto (n = 1) del tipo A-B para cada sujeto, realizando cuatro diseños de un sólo sujeto, siendo el modo de tratamiento mediante un abordaje en grupo.
Evaluación:
La recogida de información se realizó mediante entrevistas y diversos cuestionarios que se detallan a continuación: Inventario general de síntomas (McKay, Davis, y Fanning, 1985); Cuestionario de temores (Wolpe, 1964); Cuestionario de confianza para hablar en público (modificado a partir del de Paul, 1966); Entrevista Diagnostica Estructuradas (DIS); Escala de motivación para el cambio (Fdez Ballesteros, 1993); Escala de dimensionalización de las causas (Fdez Ballesteros, 1993); Cuestionario autobiográfico de Cautela (En Fdez Ballesteros, 1983); Escala de temor a la crítica negativa (FNE)(Watson y Friend, 1969); Escala de evitación y de angustia social (SAD)(Watson y Friend, 1969). Estos dos últimos cuestionarios (FNE y SAD) han sido los utilizados como instrumentos de medida para evaluar en el pretratamiento, postratamiento y seguimiento.
Discusión de Resultados: Si bien en la polémica sobre técnicas cognitivas no está demostrado que puedan ser útiles añadidas a las técnicas de exposición (Marks, 1981; Mathews, Gelder y Johnston, 1981), no obstante parece claro, al menos, que las técnicas cognitivas actúan como incentivo, motivando a los pacientes a afrontar las situaciones temidas.
Así, trastornos comórbidos, como el presentado en una paciente («calambre del escribiente») desaparecieron con sólo una sesión específica, lo cual inicialmente parecería insuficiente. Esto lleva a plantear si no es realmente la reestructuración de sus pensamientos, el cambio de pensamientos negativos a positivos, y el cambio de actitud ante la valoración de los demás, lo que ciertamente permite que los resultados se generalicen a otros problemas, y que en el seguimiento los resultados muestren una clara mejoría.
Destacar que el resultado del tratamiento concuerda con una de las hipótesis realizada por Bados (1990). Este autor comparó la eficacia de distintos tratamientos y observó cómo el tratamiento que combinaba reestructuración cognitiva (RC), entrenamiento en hablar en público (EHP) y relajación aplicada (RA) obtenía peores resultados que otros tratamientos con menor complejidad. Hipotetiza entonces que estos peores resultados resultarían de un tiempo insuficiente para una intervención tan compleja, ya que en el seguimiento desaparecen los efectos desfavorables al no disponer de tiempo suficiente para asimilar mejor las habilidades enseñadas.
En la intervención aquí presentada, que constaría básicamente de discusión de pensamientos y autoinstrucciones, exposición gradual y entrenamiento en respiración, guarda semejanzas con lo por él planteado con la diferencia de respiración vs relajación, que por ser de un nivel menos complejo y con un menor tiempo para su aprendizaje, permitió entonces poner el énfasis en las estrategias cognitivas. Asimismo el tiempo dedicado a la intervención fue superior y junto con lo anterior contribuyó a una pronta generalización y unos alentadores resultados.





Hola a todos , yo tengo el mismo problema que uds , desde que tengo memoria siempre fui asi , Son muy pocos los momentos que me siento con animo y de humor para hablar con alguien , lamentablemente tengo que decirles que no esenfermedad , asi es nuestra personalidad , es algo que arrastramos desde la infancia o una o mas situaciones que nos afectaron y nos marcaron hasta hoy .Existen muchas fobias , pero esta , sin lugar a dudas es la peor , por el simple hecho de que necesitamos estar en contacto con personas , somos ( seres sociales ) ante todo .
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Es un gusto poder saludarle.
Soy conferencista y orador , deseo ayudarles estoy a sus ordenes, hoy 20 de Setiembre a las 4:00 p.m estarè dando una conferencia, en el Instituto Superior BITEC DE CHIMBOTE – PERU. el tema es :
» EL PLACER DE HABLAR EN PUBLICO».
Espero estar en contacto, un amigo.
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Hola tengo 36 años y desde los 15años un dia q me toco hablar en publico mi voz me temblaba y desde ese dia tengo fobia cuando me toca ir algun sitio hablar de algo ,al colke de los niños, al medico. al banco ect no se conmo vencer ese miedo hablar con la gentye, gracias ayudemenya he ido ma sicologos logopedas y no encue tro alguein q realmente me ayude, se q se puede curar por q aveces hablo super bien .
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ahhhh disculpenme pero alguien me puede explicar que es una comportamiento «normal» he buscado en muchos, muchos libros….. y aun no hayo material especializado que me diga como tengo o debo de comportarme, diariamente y en todo momento.
si alguin conoce informacion. QUE NOS EXPLIQUE NO.
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saben que me preocupa realmente chicos, que la generacion de tanto estres, no solo pueda menguar nuestra vida social, sino a su vez nuestro sistema inmunologico, y nuestra salud se encuentre en peligro. a mi en lo personal me dejo de importar ser tan sensitivo, tan emocional y expresivo, porque realmente ese soy yo, en el fondo nuestro inconciente, proyecta la imagen que realmente es afin a uno, y en lugar de seguir resistindome a fingir ser quien en escncia no soy, me acarrea de muchos problemas, todo mi cuerpo se ponia rigido, hasta que deje de percibirlo como un problema social, que me obstaculizaba mi «vida normal», y ademas me di cuenta que mi salud se estaba viendo afectada, fue cuando decidi, ver mi problema desde otra perpectiva, o por decirlo de otra forma, o haces lo que tu cuerpo te pide a gritos que hagas, (te pones a escribir cuentos, terminas la pintura que dejaste incompleta por ir a tu entrevista de trabajo que ni siquiera conseguiste, tomas el telfono y le marcas a ese amigo del que ya ni te acordabas que existia, o simplemente, te miras al espejo claro, sin prisas, sin reclamos, sin condicionamientos, solo se trata de cobrar conciencia de tu existencia) podemos hacer eso o de una vez ir consiguiendo un seguro medico de gastos mayores…pienso que muchos de nuestros problemas lo son, no solo por su naturaleza, sino por la forma en la que decidimos verlos o matizarlos, ese es realmente l problema.
y verdaderamente tenemos que agradece, al dios que sea, o a nosotros mismos, por ser tan concientes, y porque en el fondo nustro cuerpo es sincero con nosotros, y asi nosotros tenemos que ser sinceros, honestos y congruentes con nuestro cuerpo, si no entonces hasta en el lugar mas inhospito del planeta o del universo, nuestro cuerpo seguira enviandonos mensajes de intranquilidad, angustia o impaciencia.
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padezco el mismo problema, creo q es un problema muy serio ya q no me deja desemvolverme como persona normal, una vez fue a un psicologo y me receto unas pastillas pero no recuerdo el nombre en esos años ya iba superando el problema, pero ahora de nuevo con el mismo embrollo, pienso que mi sistema nervioso se altera al estar en publico
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Un consejo sano y muy eficaz es participar en actividades voluntarias para enseñar a niños. Los niños siempre responden con alegría y sencillez. De esa manera, uno se va soltando y se da cuenta que lo que hace no está mal. Los niños nunca exageran las cosas y no tienen reparo en decirte que les ha gustado mucho lo que has dicho. Ya con la autoestima reparada, uno puede enfrentarse a los adultos sin darle demasiada importancia, ya que sabes que el problema son ellos (envidias, afán de sentirse superior, etc.) y no tú, si reaccionan mal. Uno se pone nervioso por pensar en la reacción de los demás. El truco es no darle demasiada importancia a eso y concentrarse en transmitir tus ideas, que son importantes y valiosas.
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hola, soy de colombia y quisiera que alguien me ayudara con este problema que tengo desde niño y que no he podido superar. nisiquiera he podido entrar a la universidad solo por el miedo de pensar en el tener que hablar ante un publico ya que la carrera que yo quiero estudiar requiere de interactuar con diversa cantdad de gente. porfavor que alguin me diga que puedo hacer para cortar esto de raiz. gracias
pelonchas1983@hotmail.com
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holas bueno yo padesco de fs y lo unico que quiero esmorir parra que viivr en esta puta vida sufriendo
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Vicen, he leido tu comentario; creo que no has podido expresar mejor como me siento cuando tengo que exponer o leer en público. Invento mil y unas historias para evitar enfrentarme a dichas situaciones.
En esto días me han propuesto para ascender de cargo y ya estoy temblando, pues ya estoy pensando que todo me va a salir mal, que no sirbo… y claro, problema número dos: no se decir que NO.
Busco por todos los lados técnicas para controlar las reacciones que sufro, pero mientras tanto, seguiré intentado superar mis miedos.
Un saludo.
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