
El fóbico social es un narcisista que no se atreve a serlo. Así pues, el temeroso de ser él mismo es un ansioso con una intensa preocupación acerca del control racional e inteligente con el que cree que debe afrontar las situaciones que le horrorizan y que podrían poner en entredicho su dignidad y su capacidad de control emocional. En el fondo, lo que teme es el resultado catastrófico de una liberación imprevista e inadmisible de sus deseos inconscientes.
El fóbico es pues necesariamente un reprimido, además de ser un inseguro.El temor de ser uno mismo nace de la ineluctable tendencia a encerrar los deseos más recónditos en una razón entendida como represión, orden, normalidad y moral. La fobia social es, en este sentido, una negación del derecho de desear. El fóbico aparta de su consciencia todos aquellos afectos, emociones e instintos inaceptables, e intenta abolirlos con tal rigidez que quedan cautivos en el inconsciente, pero con tal fuerza perturbadora que parecen una olla a presión a punto de estallar. El control de los deseos a los que ha negado el derecho de existencia es difícil, hasta el punto de que éstos pugnan constantemente por emerger y arrastrarle hacia conductas que teme sean repudiadas por su entorno, y en particular por las personas de autoridad.
El deseo, que la represión ha separado de su representación simbólica por miedo al repudio, queda libre en forma de angustia, la cual es elaborada y ligada a numerosas situaciones sociales. Además , el fóbico tiene interiorizado un orden moral tan rígido, persecutorio y destructivo, que necesita reproyectarlo y ubicarlo fuera, donde lo percibe amenazador, formándose mediante este complejo mecanismo las situaciones temidas, que incluyen tanto el deseo como su recusación. Quedan así estranguladas sus posibilidades de un desenvolvimiento social satisfactorio.
El fóbico se siente sofocado en sus iniciativas y empobrecido en sus posibilidades personales. Evita mirar cara a cara, pues su escasa seguridad queda en evidencia. No le gusta que le observen mientras desarrolla una actividad que no domina, ni ser objeto de críticas ni de comentarios chistosos. Se retrae, se refugia en un mundo imaginario, no atiende a las solicitudes de los demás y parece ensimismado. Hablar en público tiene para él connotaciones apocalípticas, supone un apunte dramático, urgente y dantesco. Las palpitaciones, el temblor, la sudoración y una inoportuna sequedad de boca acuden a la cita con puntualidad inglesa y atenazan implacablemente su discurso ante la mirada escrutadora del público.
La valoración que hace de sí mismo es baja y tiende, por ello, a considerar a los demás como críticos despiadados, por lo que opta por el laconismo en cuanto intuye la presencia de un semejante. Odia a los demás, pues problematizan más aún su vida, que ya de por sí es una angustiosa incógnita. Se siente incómodo ante las figuras de autoridad. No es extraño pues que adopte frente a ellas una actitud sumisa e incluso suplicante.
Nunca se atreve a negarse a nada ni protesta si cree ser víctima de un engaño. Es un artista de la resignación, un especialista en la aquiescencia y un mártir sin causa. Ejerce sus derechos ciudadanos con timidez, de puntillas y sin hacer ruido, pidiendo perdón por el atrevimiento. Es más espectador que actor de su propia biografía. Dubitativo ante las exigencias cada vez mayores de la vida social y laboral, se muestra huidizo de los compromisos y responsabilidades. Inseguro y dependiente, el temeroso de ser exterioriza una queja permanente en forma de cansancio crónico, ansiedad y temor a la soledad, nacida de un agrietamiento de su frágil estructura psicológica; derivada, a su vez, de la frustración producida por su insignificancia existencial, que choca frontalmente con un mundo extremadamente complejo.
Prefiere hablar por teléfono o expresarse por escrito que enfrentarse a la hostil mirada del otro. Alérgico a la burocracia, detesta ir a las ventanillas de la administración pública, sobre todo si va con la razón, pues teme no saber defender sus intereses y quedar además como un imbécil. Vive las relaciones interpersonales como conflictos inevitables que provocan la necesidad de protegerse de ellas. De ahí, la urgencia de enviar su cuerpo adecuadamente vestido a luchar contra los elementos, mientras su propio Yo queda en casa bien arropado.
Está de tal modo habituado a temer el ridículo, la crítica o la desaprobación, que su mirada, su voz y sus gestos, contra su voluntad , expresan un miedo irracional ante la proximidad de cualquier potencial adversario. Es una de esas patéticas personas cuyo principal problema consiste en protegerse de los demás. Es rígido, cauteloso, silencioso si es necesario, receloso siempre e incapaz de mostrarse natural y confiado. Ante el prójimo su escasa espontaneidad se pierde y su despreocupación termina.
Parece resignado con el espacio logrado. No siente demasiada curiosidad por lo que rebasa la línea de su horizonte, pues teme a lo que puede haber más allá. Insiste una y otra vez en lo conocido, en un inamovible recorrido dentro del repertorio de lo consuetudinario. Sus iniciativas se reducen a la consumación de recorridos harto repetidos y familiares, en un marco social atestado de temores injustificados, del cual sólo emerge hacia destinos estrictamente previstos. Y si traspasa este umbral, no lo hace sin la presencia de su acompañante habitual -objeto contrafóbico-, con quien mantiene una estrecha relación dependiente, inmadura y cargada de agresividad, que incluso puede llegar a ser sádica.
Como todo solitario tiene una gran vocación de masas, vive y sobrevive rodeado de gente, aunque sea imaginaria. Hace las cosas para que lo quieran los demás, y también para que le odien un poco, que el odio bien llevado acompaña mucho.
Fuente: Las crisis existenciales del nuevo siglo. Ana Isabel Zuazu (Psicóloga de la Clínica de Rehabilitación de Salud Mental) y Fabricio de Potestad (Jefe Servicio de Psiquiatría y Director del Sector I-A de Salud Mental) del Servicio Navarro de Salud.





M.M. no se donde quieres ir con esa pregunta..podrías concretar un poco más?, supongo q te refieres a la fobia social y a si es conveniente o no q un fóbico sepa o no la verdad, o q todos sepamos en general la verdad a cerca de las cosas, es conveniente la verdad? pues si yo pienso q la verdad generalmente es conveniente..aunq cierta dosis de engaño siempre es imprescindible y necesaria,en el caso de la fobia o cualquier otro problema claro q pienso q es conveniente saber la verdad..es una forma de acercarte al miedo,de acercarte a ti mismo, conocerlo, y vencerlo. Respecto a lo de «si debe ser verdad lo conveniente»..en esto ya no estoy muy deacuerdo..depende..generalmente lo q pensamos q nos conviene no es verdad, solo es nuestra verdad, porq cada uno de nosotros llevamos dentro una verdad particular..q debemos intentar acercar a la verdad de los otros..
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Es posible Nebulosa, quizá esté equivocado. En cualqiuer caso hay una pregunta esencial que debemos hacernos:¿Es conveniente la verdad o debe ser verdad lo conveniente?
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Pasaran los dias y nuestros gritos despeinaran las pestañas de otros por mirarlos a los ojos y sin habernos dado cuenta!! Un buen dia despertaremos y diremos… Qué tenia que hacer hoy? Ah si! Visitar a diego por su cumple! Pedir un aumento; un adelanto de sueldo e invitar a salir a esa hermosa señorita castaña y de verdes ojos. Despues de 10 años remando y creyento tener los brazos cansados.. este soy yo! Me gusta la vida! El mundo sabrá de mi!
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la dura realidad gente! todos sabemos lo ke sentimos pero nadie se anima a aceptarlo. Conocemos nuestros sintomas pero chocan por la crudeza de la verdad. Hay ke salir al mundo y gritarlo: SOY FOBICO CARAJO!!! TRANSPIRO INDISCRIMINADAMENTE! ME TIEMBLA LA VOZ! SE ME SECA LA BOCA Y NO SALEM MIS PALABRAS! NO MIRO A LOS OJOS! ESQUIVO! AUSENTO! ME ENCOJO DE HOMBROS ANTE TODOOOO!!! ESTE SOY YOOOO!!!!
así de simple, van a ver como las cosas cambian. Es automático y progresivo. Qué es lo ke keremos alimentar? Nuestra fobia o nuestra sinceridad? Sentirse bien es una elección. Buen slogan H2O. Al mundo mierda!!! A vivirrrrr!!!!
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No es que ignoremos la carencia, es que no nos gusta y la rechazamos (es un mecanismo de defensa presente en todo ser humano, algunos le llaman sombra). Nuestra imagen ideal es muy superior a nuestra imagen real. Consecuencia: la no aceptación, la frustracion y la depresión. Pero esto le pasa a mucha gente que no tiene fobia social, le pasa a todo el mundo que tenga poca autoestima. De hecho, la autoestima es la capacidad para reconocer las propias limitaciones y aceptarlas sin que por ello tengas la sensación de valer menos. Esto es lo que nos falta, aceptarnos a nosotros mismos tal y como somos, con esta timidez patológica, esta torpeza en las relacions sociales, este rubor, este sudor, esta inseguridad. La cuestión del asunto a mi modo de ver es ¿cómo se hará eso?
Un saludo.
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M.M. yo sigo pensando q el narcisismo no tiene mucho que ver con la fobia social..tal como yo lo veo en general, aunq claro como en todo hay casos variados..y los q son realmente narcisistas a veces tb son un poco fóbicos, pero eso no es lo más común.
La descripción q tu has hecho es del narcisista..no del fóbico, me explico el fóbico es más bien al contrario de lo q cuentas es decir la mayoría de los fóbicos tienen la autoestima por los suelos..no es q no vean sus carencias..sino q las ven demasiado..y las pretensiones o expectativas con respecto a los demás suele ser q les vean como ellos se ven, que les traten mal, q se sientan menospreciados..piensan q la gente les va rechazar..como lo han hecho siempre.
Claro esto también te lo digo por propia experiencia, yo hubo un tiempo en q era fóbica de verdad..y a mi lo q me ayudó fue ver q podía sentirme aceptada, y lo q me dio seguridad fue empezar a valorarme a mi misma en su justa medida, ver q podía sentirme querida. Y yo creo q lo q necesitas aceptar es eso, q siendo tu mismo la gente te puede querer, porq eres tan valorable como cualquiera.
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A veces he pensado que en la fobia se esconde cierta impostura, que, por supuesto, nos ocultamos. Es decir, que una carencia real, que nos resulta muy dolorosa, pues hiere fatalmente nuestro narcisismo,la ignoramos. De tal suerte que vivimos con unas pretensiones o expecativas que son incopatibles con esa carencia. Si fueramos capaces de aceptarla y de renunciar a falsas expectativas, ganaríamos en autenticidad y en libertad. ¿Qué piensas Nebulosa? ¿Hay algo de lo que digo? Últimamente coincidimos bastante en nuestras apreciaciones, pues yo también estoy muy de acuerdo con tus reflexiones.
Me parece constructiva la interveción de Gus. Creo que todo hay que leerlo de forma positiva, intentando extraer aquello que nos puede ser útil por duro que parezca.
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No se si me equivoque pero M.M parece como su fuera uno de los autores del articulo
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Pues no sé, pero creo que no han descubierto nada nuevo, esas cosas que dicen yo creo que la mayoria que padecemos fobia social desde hace años, ya las sabemos. Y no nos sentimos mejor por ello, ni nos hemos curado ni nada. Más bien nos falta lo contrario, que alguien nos diga las cualidades o cosas buenas que tenemos, porque las malas ya las sabemos de sobra y bastante nos machacamos ya con ellas.
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Me alegro de que en el transcurso del hilo se haya dejado de machacar a los autores de este artículo y hayamos podido empezar a pensar, porque no he leído nada mejor por internet en cuanto a fobia social se refiere y mis felicitaciones a los autores, sin duda me pondría en sus manos si no tuviese ya mi terapia. Entiendo que es duro verlo así de golpe, yo tardé tiempo en ver todo eso en psicoterapia, y se sufre, pero si sufrimos de esa manera dejamos de sufrir de la otra (la fóbica). Más vale hacerse cargo, llorar e intentar cambiar, que atacar cualquier comentario que nos haga pensar en lo que no funciona bien y separarnos así aún más de la realidad.
Si bien creo que el artículo es demasiado para asumir sin tiempo, en la medida que sirva para poder tomar conciencia y ponerse en tratamiento ya es un gran logro 🙂
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Estoy totalmente deacuerdo contigo M.M., por cierto q me encantó tu descripción de la madre..impactante..por eso la recalque..muy literaria..como yo creo que somos en realidad los seres humanos..nos creamos historias en nuestra mente acerca de nosotros mismos, los demás y el mundo, aún sin darnos cuenta idealizamos y extremamos la realidad.Por eso mismo me parece bien que se hagan interpretaciones..aunq nunca puedan ser del todo exactas..te permite aproximarte al problema, comprenderlo..y de ahí descubrir las claves para cambiarlo. Ahora bien, creo q estarás deacuerdo conmigo en q a la persona que lo sufre..solamente el saber cual es su problema y el porq ..sirve de bien poco, para cambiar esa imagen q tienes producto del pasado no basta con decirte simplemente q no es real,esa imagen q llevas retroalimentando durante años a traves de la experiencia..no se va ir de un día para otro..el cambio solo es posible desenvolviendo cuidadosamente las ideas, sentimientos..que te llevaron a esa forma de funcionamiento..y esto no es facil porq esas ideas y sentimientos normalmente están ocultos en el inconsciente…si todo lo q somos fuera consciente sería mucho más facil, no? Además de cambiar esa imagen del pasado q te hace sufrir, es necesario sustituirla por otra más adaptativa..sino te quedarías vacío..porq como digo todos necesitamos enfrentarnos al mundo con una imagen clara de nosotros mismos y de los demás. Se podría utilizar la metáfora del ordenador para explicar esto, sabes que tu ordenador no funciona correctamente..en el sentido que no hace correctamente la labor que tu quieres..pero no sabes porq solo lo q muestra la interfac de usuario» ..intentas repararlo por ahi pero no puedes..entonces te das cuenta de q la única forma de resolverlo es accediendo a la parte oculta «el sofware»..yendo directamente al punto en q dejo de funcionar correctamente..
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